viernes, 3 de marzo de 2017

El ICS apuesta por reducir el ruido en los hospitales - DiarioMedico.com

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PARA MEJORAR LA RECUPERACIÓN

El ICS apuesta por reducir el ruido en los hospitales

El Instituto de Salud Carlos III, en colaboración con colaboración del centro de investigación vinculado al Instituto Catalán de la Salud (ICS) ha puesto en marcha el proyecto Sueñon, con el objetivo de reducir el ruido en los hospitales para facilitar el descanso y la recuperación de los pacientes.
Redacción | dmredaccion@diariomedico.com   |  02/03/2017 10:21
 
 

La OMS recomienda un máximo de 40 decibelios en las habitaciones de hospital, mientras que las alarmas de muchos equipamientos médicos llegan hasta los 80 decibelios. Es por ello que el proyecto Sueñon,coordinado por el Instituto de Salud Carlos III y con la colaboración del centro de investigación vinculado al Instituto Catalán de la Salud (ICS), tiene como objetivo regular la intensidad sonora en los hospitales y mejorar el confort de los enfermos mediante campañas informativas y a través de la formación del personal.
Sueñón está orientado a fomentar el descanso de los pacientes regulando la intensidad sonora, tal y como ya explicó Diariomedico.com, y por ello la iniciativa contempla diversas medidas que regulan la actuación del personal y conciencian a los acompañantes.Medidas tan sencillas como bajar el volumen de dispositivos electrónicos, hablar en voz baja o cambiar los horarios de reposición de material en los almacenes permiten mejorar el confort de los usuarios.
Desde la campaña se han llevado a cabo actuaciones para reducir la intensidad sonora durante las noches de manera que se facilite el descanso de los pacientes. La puesta en marcha de campañas informativas dentro de los centros ha logrado disminuir de manera considerable el ruido en las plantas de hospitalización.
El proyecto tiene dos vertientes, uno de investigación y otro de sensibilización social y profesional. A la campaña, presentada hace seis meses, se han sumado más de mil profesionales de enfermería.
  • Medidas tan sencillas como bajar el volumen de dispositivos electrónicos, hablar en voz baja o cambiar los horarios de reposición de material en los almacenes permiten mejorar el confort de los usuarios
En marchaEn su aplicación, elHospital de Bellvitge ha diseñado la campaña Hospital sin ruido, que se basa en el cambio de hábitos de los profesionales y en la colocación de carteles y otros elementos visuales que sirvan para reducir la intensidad acústica.
El Hospital Universitario Germans Trias i Pujoltambién ha llevado a cabo reuniones con profesionales y ha encuestado a pacientes. A partir de ahí, se han identificado cuatro fuentes de ruido: actividades de comunicación de los profesionales (conversaciones del personal o cambios de turno), dinámicas de trabajo, aspectos relacionados con infraestructuras y visitas a los pacientes ingresados. Con esta información el hospital ha creado la figura del referente de ruido, un profesional que vela por el cumplimiento de las medidas para reducir la intensidad acústica en las áreas asistenciales del centro.También ha colocado en las unidades de hospitalización carteles que recomiendancerrar las puertas de las habitaciones durante la noche siempre que sea posible; bajar la voz durante los cambios de turno en las salas de enfermería y en los pasillos; reducir la intensidad de la luz; disminuir el timbre del teléfono; evitar el uso del intercomunicador para hablar con los pacientes ingresados, concentrar las diversas intervenciones de enfermería en una sola visita (toma de signos vitales, administración de medicación, realización de curas, etc.), y aproximarse al paciente para hablar con él.
En la misma línea, el Hospital Universitario Valle de Hebrón ha puesto en marcha una campaña entre los profesionales que trabajan en el turno de noche para que sean conscientes del impacto del ruido en el descanso y en la recuperación de los pacientes. Además de las medidas para reducir el ruido, se llevan a cabo otras actuaciones que facilitan el descanso nocturno de las personas ingresadas, tales como disminuir la intensidad de la luz, reducir el tiempo de las siestas y realizar, siempre que sea posible, las movilizaciones de los pacientes durante la tarde para evitar que los pacientes se duerman en esas horas.
El Proyecto Unidad Silenciosa, del Hospital de Viladecans, ha formado a un grupo de trabajo que ha comenzado a implantar acciones para disminuir el ruido en las plantas de hospitalización, como la publicación de un decálogo dirigido a los profesionales y de una hoja informativa que se adjuntará a la nueva versión de la Guía del paciente. También se han llevado a cabo acciones relacionadas con la señalización y la revisión de los carros de la limpieza y de la comida.
Otro centro que se ha comprometido con el proyecto es el Hospital de Tortosa Verge de la Cinta, que ha puesto en marcha la campaña El silencio también es salud, que promueve la mejora del descanso de los pacientes a través de la reducción del ruido y la disminución de la intensidad de la luz en las áreas asistenciales durante las noches. Asimismo se han reorganizado los cuidados y otras intervenciones de enfermería para interrumpir lo menos posible el sueño de las personas ingresadas.
Por otro lado, el Hospital Universitario Arnau de Vilanova, de Lérida, está trabajando en la elaboración de la nueva Guía de atención a la persona y familia, en la que las recomendaciones para reducir la intensidad acústica y, en general, preservar el descanso de los pacientes ocupa un lugar relevante.
Orejas gigantes
Además de recomendar a los profesionales del turno de noche reducir las fuentes de ruido en las áreas asistenciales, el Hospital Universitario de Girona Dr. Josep Trueta instalará en la nueva Unidad Neonatal un detector de sonido con forma de orejas gigantes, que se encenderá cuando se sobrepase un determinado umbral.

Investigación

Investigación
Varios estudios han vinculado el ruido durante el descanso con la hipertensión y la enfermedad cardiovascular y coronaria, con problemas en la función inmunitaria y hormonal, con déficits de atención y de memoria, y con alteraciones del estado de ánimo. También se ha observado que la disminución de la intensidad sonora nocturna en los hospitales permite reducir la administración de sedantes a los pacientes.
Aun así, el número de reclamaciones sobre ruido no llega al 0,2 por ciento del total de las quejas registradas en los hospitales del ICS. El año 2016 se recibieron catorce reclamaciones por problemas de ruido excesivo. Por otra parte, el último estudio Plaensa de satisfacción sobre atención hospitalaria con internamiento, recoge un índice de satisfacción del 84,5 por ciento respecto a la percepción de tranquilidad para descansar por la noche. Hay expertos que afirman que las interrupciones del sueño debido al ruido no implican una reducción de la satisfacción, porque los pacientes creen que son necesarias clínicamente.
Tras realizar dieciséis medidas de la intensidad sonora en espacios identificados por los mismos profesionales como ruidosos, en horarios diferentes, con una duración de quince minutos por cada evaluación, se observó que el valor mínimo fue de 58,6 decibelios (equivalente al sonido que provoca una aglomeración de gente) y el máximo, de 69 decibelios (el ruido que hace una aspiradora en marcha), cifras bastante superiores a las recomendaciones de la OMS.

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