jueves, 14 de julio de 2016

El CIBEROBN descifra un mecanismo cerebral que abre la puerta a curar la enfermedad del hígado graso

El CIBEROBN descifra un mecanismo cerebral que abre la puerta a curar la enfermedad del hígado graso

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El equipo reveló como el bloqueo de algunas substancias opioides en zonas específicas del cerebro evita que los ratones desarrollen esteatohepatitis.
Un equipo encabezado por el profesor Rubén Nogueiras acaba de descubrir en ratones un mecanismo en el cerebro que ayudará a curar la esteatohepatitis, una dolencia inducida por la acumulación de grasa en el hígado y acompañada de procesos inflamatorios. El investigador explica que la esteatohepatitis o también comúnmente conocida como enfermedad del hígado graso está muy asociada a enfermedades como la obesidad, la diabetes II o el alcoholismo. “Es una enfermedad progresiva que puede acabar desencadenando un cáncer de hígado y para la que aún no hay tratamiento”, explica el investigador del Departamento de Fisiología de la USC e integrante del grupo de Metabolismo Molecular de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) adscrito al Centro de Investigación Biomédica en Red‐Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBEROBN), dependiente del Instituto de Salud Carlos III.
El equipo reveló como el bloqueo de algunas substancias opioides en zonas específicas del cerebro evita que los ratones desarrollen esteatohepatitis. Sobre esta relación, RubénNogueiras aclara que “el sistema opioide es ampliamente conocido por modular el sistema de recompensa del cerebro”, lo que explica su incidencia en el comportamiento humano y animal, también en lo relativo a la alimentación. De ahí que el equipo formulase como hipótesis de trabajo el hecho de que “el sistema opioide en el hipotálamo (un área del cerebro muy importante para la regulación del peso y la ingesta de comida) también podría controlar el metabolismo de energía en los tejidos periféricos”.
Si bien los opioides, como el caso de la morfina, son substancias que clásicamente se utilizan para calmar el dolor, el trabajo de los investigadores de la USC muestra por vez primera que la inhibición genética y farmacológica de un de los tres receptores que median en el cerebro las acciones de los opioides ‐el conocido cómo receptor kappa‐ “produce una mejora tanto en la inflamación como en la acumulación de lípidos en el hígado”. En general, el equipo de Rubén Nogueiras descubrió una nueva vía por la que el cerebro puede regular el metabolismo en el hígado a través del nervio vago, nervio que une ambos tejidos a través de la inflamación y el estrés ER con independencia de los cambios en la ingesta de alimentos o el peso corporal.
Los hallazgos del equipo compostelano cobran mayor relevancia si se tiene en cuenta que recientemente la Agencia Estadounidense de Regulación de Medicamentos y Alimentos aprobó el uso de un fármaco que mediante el bloqueo de los tres receptores del sistema opioide es capaz de reducir el peso en pacientes obesos. Como explica el doctor Nogueiras, aunque el nuevo estudio se desarrolló íntegramente con modelos animales, los resultados “podrían suponer una nueva ventana en el desarrollo de nuevos fármacos para curar la esteatohepatitis”.


De estos resultados de investigación acaba de hacerse eco la revista de alcance mundial Hepatology, en un artículo que tiene cómo primeras firmantes las investigadoras de la USC Mónica Imbernón y Estrella Sánchez‐Rebordelo, y en el que también participaron Amparo Romero‐Picó, Begoña Porteiro, Omar Al‐Massadi, Cristina Contreras, Ana Senra, Cintia Folgueira, Carlos Diéguez y Miguel López, además de otros investigadores del CHUS y CIBEROBN así como de centros de Hungría, Estados Unidos, Noruega y Holanda.

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