lunes, 3 de marzo de 2014

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El valor de la innovación en la imagen médica





Febrero de 2014 - Ana Montero

La Medicina en el futuro va a pivotar sobre las técnicas de manejo de la imagen. Entre los retos están cómo lograr la innovación disruptiva en la imagen médica avanzada o cómo acercarla al paciente; pero también dar valor a las ideas y el impacto y la evaluación del retorno en proyectos

Dentro del entorno AMI4Europe, grupo del que forman parte y colaboran activamente los clusters de Biotecnología y de Salud y Bienestar de Madrid Network, expertos en imagenología médica han debatido sobre diversos temas que afectan a la innovación en la imagen médica y sus soluciones de mercado y, del mismo modo, han analizado el presente y el futuro de la tecnología en la imagen médica avanzada y el desarrollo de los servicios de imagen tanto en el ámbito público como en el privado.
En este foro, organizado por la Fundación Bamberg, en colaboración con la Revista El Médico, se han abordado varios temas, entre otros: cómo lograr la innovación disruptiva en la imagen médica avanzada; o cómo acercar la imagen al paciente, con el paradigma de la movilidad como denominador común; y también la valorización de las ideas y el impacto y la evaluación del retorno en proyectos, etc. Y es que, tal y como ha señalado Ignacio Para, presidente de la Fundación Bamberg, "la Medicina en el futuro va a pivotar sobre las técnicas de manejo de la imagen que, además de proporcionar más información, van más allá de la propia imagen".
En este contexto, el Dr. José Luis Carreras, director médico del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y catedrático de Medicina Nuclear en la Universidad Complutense de Madrid, ha explicado los hitos más importantes en la evolución de las técnicas de imagen, más concretamente, el paso del PET-TAC (técnica de diagnóstico de tipo híbrido que combina en un único equipo un sistema de Tomografía por Emisión de Positrones (PET) y un sistema de Tomografía Axial Computerizada (TAC) al PET-RM, que sustituye las tomografías computarizadas por tecnología de resonancia magnética, soluciones en las que algunas industrias de tecnologías sanitarias, como Philips y General Electric (GE), ya están trabajando. Entre las ventajas del PET-RM, el profesor Carreras ha señalado que se reduce hasta en un 80 por ciento la radiación y la que queda (un 20 por ciento) es menos dañina que la que produce el TAC; que puede ser utilizada en jóvenes y niños o en aquellos pacientes en los que los estudios se repiten con asiduidad; y que corrige los movimientos de los órganos y permite la segmentación de los órganos para luego hacer las diferentes medidas, entre otras.
"Las mayores expectativas con esta nueva tecnología, en aplicación clínica, están fundamentalmente en las áreas de Neurología, Neurociencias y Oncología", ha destacado el profesor, quien, a su vez, ha manifestado su deseo de que estas tecnologías estén implantadas en España en el período de un año puesto que, como ha defendido, "son en beneficio del paciente y de la economía".
Innovación en la imagen médica avanzada
Por su parte, el Dr. Juan Álvarez-Linera, jefe de Neuro-Radiología del Hospital Rúber Internacional, ha abordado el tema de la neuroimagen y su post-proceso como una oportunidad de I+D+i. En este sentido, el experto ha hablado de la multidimensionalidad de datos que ofrece la neuroimagen, en términos de estructura, conectividad y funcionalidad, y cómo su análisis, que hoy es fundamentalmente cualitativo ha de tender a la cuantificación y a la imagen paramétrica. Asimismo, el Dr. Álvarez-Linera señalaba que, para la gestión de los datos que ofrece este tipo de imagen, es preciso un desarrollo de programas que faciliten la automatización de la información, que sean de fácil manejo para los profesionales y con criterios homologados y estandarizados. Además, el experto ha insistido en que son necesarias aplicaciones en formación para que los profesionales adquieran experiencia en el manejo de estas herramientas que, como ha lamentado, "no están accesibles en todos los hospitales, tan sólo en los de referencia". Por último, el Dr. Álvarez-Linera se ha referido a una solución tecnológica, concretamente la RM Funcional, orientada a detectar y diagnosticar, en las fases pre-clínicas, la enfermedad de Alzheimer, incluso antes del deterioro cognitivo.
En esta línea, el profesor Francisco del Pozo Guerrero, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid y director del grupo de Bioingeniería y Telemedicina (GBT) del departamento de Tecnología Fotónica de la ETSI Telecomunicación, explicaba el tema de la conectividad del cerebro y cómo ésta se puede analizar a través de la RM Funcional o de la electroencefalografía (EEG). "El reto está en encontrar una metodología de descripción global de redes complejas, es decir, herramientas válidas para extraer conclusiones de la información derivadas de esas conexiones y redes cerebrales", manifestaba el experto.
Acercar la imagen al paciente
Tal y como han defendido los expertos, el reto es desarrollar herramientas que faciliten el camino al paciente tanto en el proceso de su enfermedad como en su relación con los profesionales. En este sentido, en el foro, se han puesto en valor algunas iniciativas cuyo objetivo es poner en marcha soluciones tecnológicas (TIC) orientadas a asegurar la calidad de vida del paciente. El Dr. Pedro Pérez Segura, adjunto del servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos, ha hablado de la aplicación móvil "Oncodolor", para tratar el dolor en los pacientes oncológicos, "el objetivo de esta herramienta, que está en plena fase de implantación, es convertir al paciente y a su familia en parte activa del control del dolor oncológico, con control en tiempo real por parte del equipo sanitario", ha argumentado el Dr. Pérez Segura.
Por su parte, el Dr. David Labajo Izquierdo, gerente de márketing y desarrollo de negocio eHealth de Telefónica España, ha explicado el catálogo de soluciones tecnológicas de Telefónica eHealh, cuyo objetivo es conseguir una "Sanidad conectada". Entre ellos, el experto se ha referido al proyecto piloto de gestión remota de pacientes pediátricos con insuficiencia respiratoria del Hospital Sant Joan de Deu, de Barcelona.  Al hilo de esto, algunos participantes del encuentro han lamentado que aunque se lleva mucho tiempo hablando de este tipo de soluciones tecnológicas de control remoto de pacientes, aún, no existe compromiso y voluntad de implantarlos por parte de las administraciones sanitarias.
Valorización de la innovación en imagenología médica
También ha intervenido en la jornada académica Eduardo Fraile Moreno, director técnico de la Unidad Central de Radiodiagnóstico de la Comunidad de Madrid, quien ha analizado la imagen como paradigma de la innovación médica, "el futuro no pasa por desarrollar nuevas técnicas diagnósticas, el gran avance, y estamos en los albores de ello, es poder cruzar toda la información que nos proporcionan todas esas nuevas técnicas, conseguir una interoperabilidad real", argumentaba el experto, quien, a su vez, añadía que "cuando consigamos ese reto la Medicina habrá cambiado radicalmente, será la Medicina de las "4P": Predictiva, Preventiva, Personalizada y Participativa".
Por su parte, Lluis Triquell, director de la Unidad de Bioindustrias & Farmacia de ANTARES Consulting, ha introducido un nuevo concepto "SROI" (de sus siglas en inglés Social Return Of Investment), que analiza y mide, en términos económicos, es decir, cuantifica, el impacto social de una inversión.
Medicina Personalizada, predictiva, prevenible y participativa
También dentro del entorno AMI4Europe, pero en una segunda jornada de debate, bajo  el título de "Innovación y avances en la industria de la imagen médica", stakeholders del sector de la imagenología médica argumentaban que las diferentes tecnologías, combinadas en imagen médica, no sólo recogen los rasgos morfológicos sino muchos otros datos sobre la actividad de los órganos y los tejidos que analiza, y no sólo de manera estática sino también en movimiento y en tiempo real. Estas capacidades posibilitan, mediante su uso, avances determinantes en el desarrollo de la Medicina, en el diagnóstico precoz, en la calidad y exactitud diagnóstica y en el apoyo a la precisión quirúrgica y radioterapéutica.
"El resultado de todo ello, es decir, la suma de las tecnologías y el conocimiento científico y médico que llevan asociadas, contribuyen de manera muy importante a una Medicina más eficaz, más segura y más eficiente y, por tanto, más sostenible pues, aunque necesita de importantes inversiones, el retorno de la inversión, en salud, en el ahorro de procesos agudos y en menos costes hospitalarios futuros, es un retorno claro y cuantificable", ha señalado el presidente de la Fundación Bamberg.
Además, como ha señalado el experto, para que se produzcan estos beneficios, "también es necesaria la conciliación entre la tecnología y la clínica", como ha matizado, ya que la aproximación clínica a cada alerta detectada por la imagen es la que va a determinar si esa alerta se convierte en un problema clínico o no, de manera que no se caiga en una dependencia de que alertas proporcionadas por la tecnología se conviertan automáticamente de problemas o diagnósticos.
Por su parte, el Dr. Francisco Tardáguila Montero, jefe del Servicio de Radiología del Hospital Povisa de Vigo y consejero científico de la Fundación Bamberg, ha analizado el papel de la imagen médica en la Medicina del futuro. "La imagen molecular permitirá diagnósticos más precisos y precoces y una Medicina personalizada", como ha señalado, y, en este contexto, el experto ha añadido también que "los cambios tecnológicos imponen grandes cambios en las especialidades y los especialistas". De hecho, como ha comentado, el futuro pasa porque exista una especialidad de imagen médica y múltiples subespecialidades de la imagen molecular, para lo que harán falta formación y expertos.
Asimismo, como ha explicado el Dr. Tardáguila, junto a las nuevas técnicas de imagen, los avances en las ómicas, en genómica y en metabolómica, harán posible una nueva Medicina, que se ha venido a denominar de las "4Ps". Para el experto, "la Bioinformática tendrá que ser capaz de manejar todos esos datos; de almacenarlos en repositorios de almacenamiento masivo, como la tecnología en "nube"; de gestionar el Big Data; de conocer patrones de la enfermedad; de establecer conexiones entre marcadores biomédicos...". Al hilo, el Dr. Julio Mayol, director de innovación del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ha añadido una quinta "P", al concepto de nueva Medicina, "para todos", como ha matizado.
DICOM homogéneo
Por su parte, Alberto Martínez-Gómez, director de la división de Imagen y Terapia de Siemens Healthcare, ha defendido que la imagen del futuro requiere el equilibrio de tres pilares: la clínica, que permite además de diagnósticos en fases tempranas, un abordaje multidisciplinar de las enfermedades; la operativa, donde las organizaciones deben adaptarse a las nuevas tecnologías, y la financiación, es decir, la imagen concebida como herramienta para la sostenibilidad. Además, en la línea de lo que ha expuesto el Dr. Tardáguila, el experto ha señalado que "la interpretación de la información sigue siendo artesanal, de ahí que la explotación de los datos, es decir, el Big Data, tenga un potencial inimaginable".
Del mismo modo, Juan Antonio Beceiro, director de marketing de Electric Healthcare, ha subrayado la importancia de la imagen médica como apoyo a la decisión terapéutica, "la tecnología que venga ha de ser segura, más confortable, y la información tiene que fluir y estar disponible tanto para médicos como para pacientes y, además, debe demostrar su rentabilidad diagnóstica", ha concluido.
Asimismo, Luis Cuevas Sempere, director de Diagnóstico por Imagen de Philips Ibérica, ha analizado el papel de la imagen médica desde la perspectiva de los profesionales, los pacientes y los gestores. Para los primeros, el futuro pasa por avanzar en modalidades híbridas, con postproceso multimodal; para los segundos, se busca comodidad, reducción de dosis, diagnósticos tempranos y procesos mínimamente invasivos, y, por último, para los gestores, el objetivo pasa por alcanzar una mayor productividad y eficiencia y generar ahorros.
Por último, el Prof. José Luis Zamorano, jefe del servicio de Cardiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, ha reclamado un DICOM (de sus siglas en inglés, Digital Imaging and Communication in Medicine), homogéneo entre compañías, "cada casa mide una cosa de forma diferente y, de cara al futuro, es necesario un estándar reconocido mundialmente para el intercambio de imágenes médicas, pensado en colaboración con los clínicos", ha matizado.
Colaboración público-privada
En este contexto, durante la jornada, también se han presentado algunos casos de colaboración público-privada, como el de Eresa Grupo Médico, para quienes, en el ámbito de la investigación preclínica, la tendencia es investigar en nuevos agentes de contraste y trazadores, con mayor sensibilidad y menor toxicidad; también en el de la investigación clínica, donde la tendencia es avanzar en el uso de sistemas de biopsia guiada por imagen y en aparatos híbridos; en el ámbito preoperatorio, donde se persigue un acercamiento entre las áreas quirúrgicas y las de intervencionismo, compartiendo técnicas y recursos; y, por último, para la planificación en radioterapia, donde se está investigando en sistemas de conformación de dosis radioterápica guiados por imagen. "Los modelos de colaboración público-privada tienen como objetivo hacer sostenible el sistema, mantener las prestaciones sanitarias y garantizar la calidad asistencial. En el contexto público, el control del déficit y la incapacidad de endeudamiento, limitan la capacidad de inversión directa en infraestructuras y equipos", ha señalado Juan Pedro García Robles, director general de Grupo Eresa, quien ha añadido que esa colaboración público-privada hace posible la equidad en el acceso a los servicios.
En esta línea, Mariano Guerrero Fernández, director de Planificación y Proyectos de Ribera Salud, ha analizado las claves necesarias para avanzar en modelos de colaboración público-privada, entre otras, la existencia de un marco legal y estable; la puesta en marcha de planes sólidos y actuaciones planificadas; la unidad de los recursos; la transferencia de riesgo; el establecimiento de acuerdos basados en criterios de eficiencia productiva e indicativa; la transparencia y la evaluación y, siempre, teniendo en cuenta a los profesionales.
"Los retos para el futuro próximo pasan por crear servicios compartidos, modelos de gestión multi-hospital y modelos de gestión en red, siempre, bajo el enfoque global del paciente", ha manifestado Guerrero.

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