jueves, 12 de diciembre de 2013

Cambiar el entorno en TDAH reduce síntomas - DiarioMedico.com

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más prevalente en niños que en niñas

Cambiar el entorno en TDAH reduce síntomas

Russell Barkley, de la Universidad de Carolina del Sur, afirma que para tratar al niño hay que modificar el ambiente para controlar los signos disruptores.
Isabel Gallardo Ponce. Madrid | igallardo@diariomedico.com   |  12/12/2013 00:00

Russell Barkley
Russell Barkley, de la Universidad de Carolina del Sur. (DM)

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es tres veces más prevalente en niños que en niñas, una diferencia que se diluye con la edad. "Se relaciona con el desarrollo neurológico, y de hecho la mayoría de los casos tienen causas genéticas. No obstante, el TDAH se puede adquirir en el 25 y el 35 por ciento de los casos", ha explicado a DM Russell Barkley, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur, a propósito de su participación en la XI Jornada sobre Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, celebrado ayer en el Hospital Clínico de Madrid.
  • El TDAH es como la diabetes de la psiquiatría. Podemos manejarlo bien para reducir los daños secundarios pero no curarlo"
Según Barkley, las causas más frecuentes del TDAH adquirido se relacionan con complicaciones en el embarazo, infecciones y tabaquismo y consumo de alcohol. Tras el nacimiento, la prematuridad es otro factor de riesgo, aunque en el 5 o el 10 por ciento de los casos el daño se produce más adelante, debido a intoxicaciones, accidentes, tumores o infecciones cerebrales. "Es decir, todo aquello que pueda interferir en el desarrollo del cerebro ejecutivo".

Aunque el entorno social no causa el TDAH sí determina qué otras comorbilidades se pueden desarrollar, como trastorno negativista desafiante -un 11 por ciento más frecuente en TDAH-, depresión, ansiedad, adicciones... Su influencia no acaba ahí, ya que también determina las deficiencias, entendidas aquellas que dificultan el desempeño de las tareas de la vida diaria (escuela, trabajo, relaciones sociales...). Para ilustrarlo, Barkley explica que una persona en silla de ruedas no puede acceder a determinados lugares si no cuentan con una rampa de acceso. "Si le ponemos una rampa no hacemos desaparecer su discapacidad pero reducimos sus deficiencias. Cuando a un niño con TDAH le dividimos, por ejemplo, su trabajo académico en partes más pequeñas, es como si le hubiéramos puesto una rampa. El trastorno permanece pero ajustamos el entorno para reducir la disfunción del TDHA".


Adecuar el entorno
Así, puesto que es un trastorno de la conducta que produce discapacidades del neurodesarrollo, se trata de convencer a los profesionales de que no es necesario incidir en enseñar conocimientos o comportamientos, "porque no es un problema de cociente intelectual, sino que padres y sanitarios deben permitir que el entorno facilite que el paciente utilice las capacidades que ya posee". Barkley recomienda, una vez acondicionado el entorno, recompensar al paciente -con puntos, tokens...- cuando su conducta es la adecuada.
"El TDAH es como la diabetes de la psiquiatría. Podemos manejarlo bien para reducir los daños pero no curarlo, porque el trastorno se mantendrá mientras los síntomas y los riesgos estén ahí". Por eso hay que moldear el entorno para compensar y controlar los impulsos, las emociones, la hiperactividad y la atención.
Para su diagnóstico, Barkley recomienda utilizar siempre la edad como referencia y las escalas de medición del neurodesarrollo. En cuanto al tratamiento, en Estados Unidos existen tres tipos de fármacos -estimulantes, antiestimulantes y agonistas de los receptores alfa 2-, en los que el 30 por ciento de su acción es diferente, por lo que dependiendo del objeto de tratamiento deberá utilizarse uno, otro o su combinación.
En cuanto a la opinión de algunos sectores que califican el TDAH de mito, Barkley afirma que, "si fuera verdad, comparar a pacientes con TDHA y controles no mostraría diferencias. Sin embargo, existen más de 12.000 trabajos científicos que establecen que las hay. La evidencia es tan sobrecogedora que negarla indica que o bien se es un ignorante o bien se quiere confundir a la población en aras de alguna idea política o religiosa, lo que lo convertiría en propaganda".

La evidencia, al alcance de los pacientes

La Fundación Educación Activa ha puesto a disposición de los padres de niños con TDHA y de los sanitarios y profesores que lo abordan toda la investigación y 20 clases magistrales que Russell Barkley, de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur, ha realizado a lo largo de su carrera. La iniciativa, que se ha hecho real gracias a la Fundación Mapfre, y que se ha denominado Escuela on-line para padres con hijos con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, puede visitarse en www.educacionactiva.com.
Asimismo, Fundación Activa pondrá a disposición del público hispanohablante un servicio telefónico y vía e-mail para responder a cualquier pregunta de los usuarios. El objetivo de Barkley es poner al alcance de la mano de afectados, familias y profesionales la evidencia hasta la fecha para enseñarles cómo trabajar en casa el control de las emociones.

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